Hace mucho que tenía guardada esta tarta, que preparamos para el cumpleaños de mi sobrina en abril, pero nunca encontraba el hueco para publicarla. Os tengo que decir que merece mucho mucho mucho la pena encender el horno por que es una auténtica delicia. Hacedme caso, no os arrepentiréis.

La receta es la del gran Ettore, del blog Bavette, que dudo mucho que no conozcas pero si es así, no puedes perdértelo por que es una auténtica maravilla...esos emplatados, esos colores, esas fotos,..una auténtica delicia pasearse por él. Y como sé que la receta sale a la perfección tal cual la publica Ettore, así os la traigo yo hoy.

Ingredientes (la receta original es para para dos tartas de 13 x 15 cm, nosotros hicimos una grande)


Para las placas bizcocho de chocolate sin harina

  • 100 g. Chocolate negro
  • 85 g. Mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 g. Azúcar glas
  • 6 g. Cacao en polvo
  • 3 huevos enteros
  • 3 claras de huevo

Para la ganache de chocolate con leche

  • 300 g. Chocolate con leche
  • 150 ml. Nata líquida
  • 10 g. Glucosa
  • 50 g mantequilla a temperatura ambiente

Para el sabayón de chocolate negro

  • 120 g. Chocolate negro de cobertura
  • 3 yemas de huevo
  • 40 g Azúcar
  • 300 ml de nata

Para la ganache de chocolate blanco

  • 300 g chocolate blanco
  • 150 ml nata líquida
  • 50 g de manteca de cacao o de grasa vegetal

Preparación:


Preparar las placas de bizcocho de chocolate

Partimos el chocolate en trocitos y lo fundimos lentamente en un cazo al baño María (40º C)
Cortamos la mantequilla en dados pequeños, en un cuenco la batimos junto con el cacao y 40 g de azúcar, hasta que tenga una textura ligera y cremosa.
Separamos todas las claras por un lado y las yemas por otro, añadimos 3 yemas y una clara a la mezcla de la mantequilla, y después el chocolate fundido.
Montamos el resto de las claras a punto de nieve agregando poco a poco el azúcar restante, las incorporamos suavememte a la mezcla anterior.
Disponemos de una bandeja grande de horno, de 41 x 30 cm. untada con mantequilla y con papel sulfurizado encima, extendemos la masa uniformemente, nos tiene que quedar un grosor de 1 cm aproximadamente. Horneamos 7-8 minutos, dependiendo del horno, hasta que la superficie esté ligeramente dorada, pinchamos con un palillo para comprobar la cocción. Retiramos del horno y dejamos enfrirar sobre un papel de horno.

Preparar la ganache de chocolate con leche
Picamos finamente el chocolate con leche. Hervimos la nata en un cazo, y le añadimos la glucosa, removiendo con unas varillas hasta que se incorpore completamente. Añadimos la mitad de esta mezcla al chocolate con leche, mezclando suavemente con una espátula, y comenzando desde el centro, hasta que el chocolate se funda. Incorporamos el resto de la nata con glucosa en dos veces, procediendo del mismo modo.
Dejamos enfriar hasta los 60 º C, y entonces añadimos la mantequilla cortada en dados pequeños, removiendo suavemente hasta incorporar.

Preparar el sabayón de chocolate negro
Cortamos el chocolate en pedacitos y lo fundimos lentamente en el microondas o al baño María (40º C) Reservamos.
En un cuenco mezclamos las yemas de huevo con el azúcar, seguidamente añadimos solo 50 ml de la nata sobre la mezcla sin dejar de batir. (reservamos el resto de la nata en la nevera).
Ponemos el cuenco al baño María y a fuego medio, cocemos la preparación sin dejar de batir, hasta que espese, debemos conseguir la consistencia de una mahonesa. Retiramos el cuenco del baño María y batimos con la batidora hasta que la mezcla se haya enfriado totalmente. Esto es el sabayón, lo reservamos.
Montamos el resto de la nata que tenemos en la nevera, con la batidora a velocidad media, hasta que esté muy firme. Incorporamos la mitad de esta nata, al chocolate fundido, batiendo vigorosamente para evitar que se formen grumos. Incorporamos entonces el sabayón mezclando suavemente, y agregamos delicadamente el resto de la nata montada, mezclando con una espátula de madera.

Preparar la ganache de chocolate blanco
Picamos finamente el chocolate blanco. Hervimos la nata en un cazo, la apartamos del fuego y añadimos poco a poco el chocolate blanco, mezclando con movimientos circulares comenzando por el centro, hasta que el chocolate se funda por completo, dejamos enfriar hasta los 60º C, y añadimos entonces la materia grasa, procediendo del mismo modo.

Montaje de la tarta


Cortamos la placa de bizcocho en 3 partes, colocamos la primera placa en el interior de un molde o bandeja alta del mismo tamaño, si es necesario recortamos el bizcocho para que coincida. Le extendemos por encima una buena capa de sabayón de chocolate negro,  alisando la superficie. Encima le colocamos una segunda placa de bizcocho, presionando ligeramente, hacemos lo mismo con la capa de ganache de chocolate con leche, tapamos con otra placa, presionamos y terminamos con la ganache de chocolate blanco y una tercera placa de bizcocho, Tarta lista.

Introducimos la tarta en el congelador, lo suficiente para poder cortar la tarta en porciones sin que se desmonte, para que nos queden perfectas las capas. Desmoldamos, las cortamos al gusto y dejamos descongelar del todo antes de servir, decorando con virutas o canutillos de chocolate negro.

Espero que os animéis, por que como véis, es una auténtica delicia. Espectacular.



Fue ver esta receta en la web de Kikkoman y saber que tenía que prepararla. Casi podía saborear ese toque picante acompañado de la salsa de soja...irresistible. Así que aprovechando uno de esos fines de semana más relajados, mi chico se puso manos a la obra. Y...madre mía, que cosa más rica. Buenísimo. Un sabor delicioso, impresionante, potente.




Ingredientes (para 4 personas)

  • 20 g de gambas enteras
  • aceite
  • pimienta negra, molida gruesa
Para la salsa de soja picante:

Preparación

Ponemos todos los ingredientes para nuestra salsa de soja picante en un bol y los mezclarlos bien. Reservamos.
A continuación, cortamos verticalmente las gambas pero sin llegar a partirlas, lo justo para que la salsa pueda penetrar. 
Calentaremos aceite en una sartén y haremos las gambas a la plancha. Cuando estén listas, verteremos la salsa de soja picante y dejaremos que rebaje y espese, removiéndolo la sartén poco a poco con movimientos circulares. 

Para servir, pondremos las gambas en un plato y verteremos por encima la salsa de la sartén. 






Nos vamos de viaje de la mano de La Cocina Typical Spanish! Llegan las vacaciones y abandonamos un poco la gastronomía de nuestro país, para visitar Europa, América y África de la mano de mis queridas niñas. Cada una de nosotras, eligió un país y yo, me fuí de viaje a Italia con una (a)typical a la que adoro (tu si que sabes, amiga!!), mi querida Isabel de Las Delicias de Isabel

El pesto es posiblemente una de las salsas que más me gusta para acompañar la pasta, ya sea el pesto genovés, el pesto a base de albahaca y piñones o este delicioso pesto de rúcula y avellanas que preparamos hace un tiempo. Pero ahora entre estos se cuela este delicioso y aromático pesto rosso a base de tomates deshidratados que nosotros rehidratamos en aceite de oliva y ajos.

Podemos encontrar muchas y muy variadas recetas de Pesto rojo, desde la más básica con tomates secos, ajo, queso, piñones y orégano o albahaca, hasta las que incluyen pimiento rojo, pulpa de tomate, anchoas,… en cuanto al queso con el que podemos acompañarlo, es aconsejable un queso potente como el pecorino o el parmesano.



Ingredientes:
  • 12 tomates secos  
  • 60 gramos de aceite de oliva virgen extra (o un poco más según el uso), 
  • 15 gramos de piñones
  • 1 ajo,
  • 2 gramos de albahaca fresca
  • guindilla al gusto
  • 15 gramos de parmesano
  • una pizca de azúcar
  • 1 c/c rasa de sal
  • unas gotas de zumo de limón.


Preparación

Empezaremos rehidratando los tomates. Empezaremos poniéndolos a rehidratar un poco en agua y cuando veamos que están un poco tiernos, los pondremos en un bote con aceite y un diente de ajo para que terminen de rehidratarse. Cuando los tengamos en su punto, el tiempo depende mucho de los tomates usados, conviene sacarle las pepitas que pudieran tener.

En el bol que vayamos a utlizar para preparar el pesto, pondremos los tomates, los piñones, el ajo pelado y sin el germen interior, las hojas de albahaca, las gotas de zumo de limón, la guindilla, el azúcar y la sal. Añade también la mitad del aceite de oliva, tritura y ve añadiendo más aceite hasta obtener la textura y densidad deseada.

Cuando lo tengamos a nuestro gusto, añadimos el parmesano, mezclamos y dejamos reposar un poco en la nevera para que todos los sabores "casen" bien. 

Si quieres utilizar el pesto rosso para tu propia pasta casera, te explicamos cómo hacer en este post. La verdad es que merece la pena meterse en la cocina para preparar pasta casera. Deliciosa!

Espero que os animéis con este delicioso pesto rosso y os invito a pasaros por el viaje internacional de La Cocina Typical Spanish, que volverá en septiembre con anfitriona y nuevas ideas!





Nuevo día 5 y este mes desde Cooking The Chef nos proponían preparar una receta del gran Jamie Oliver!! Ains, nos las prometíamos muy felices por que sus recetas son cotidianas, sin ornamentos inútiles, fáciles de preparar para el día a día pero claro,...teníamos que elegir una receta y claro, eh ahí el problema. 

En mi caso, harta de preparar las salchichas encebolladas o con tomate, me decidí por esta deliciosa y aromática receta: Ragú de salchichas al horno. Esta receta no solo está deliciosa, si no que mancharéis muy muy muy poco la cocina por que se hace todo al horno!

Ingredientes (para 4 personas)

  • 12 salchichas frescas de cerdo:
  • 20 tomatitos cherry
  • 8 lonchas de bacon ahumado
  • 3 hojas de laurel
  • Romero
  • una cucharada de orégano
  • aceite de oliva virgen extra
  • 2 dientes de ajo

Preparación:

Empezamos precalentando el horno a 180º, cuando tome temperatura, metemos una cazuela de barro dentro para que se vaya calentando.

Cuando esté caliente, pondremos un buen chorro de aceite de oliva y encima, las lonchas de bacon ahumado para que se hagan en el horno.

Una vez tengamos el bacon dorado, añadiremos los tomates cherry (pinchádlos antes para que no revienten) y las especies: las hojas de laurel, el romero y la cucharada de orégano.

Dejamos que se cocine un poco para que el aceite se impregne de todos los sabores y olores e incorporamos las salchichas junto con los dientes de ajo machadados (un golpe seco con ayuda del cuchillo encima es más que suficiente)

Deja cocinar unos cuarenta y cinco minutos removiendo de vez en cuando con una cuchara y dando la vuelta a las salchichas para que se doren por igual.

Como véis, es un plato muy sencillo, rápido, limpio, sano y muy muy muy aromático. Lo único que tendréis que preparar para degustarlo es una buena copa de vino y pan...mucho pan!!

Espero que os guste!! Y no dudéis en pasaros por el blog de CTC para ver qué propuestas traen el resto de blogs.


Hoy os traigo una de esas recetas que apetecen estos días. No sé vosotros, pero yo llevo días acordándome de aquellos momentos en los que estábamos fresquitos y nos quejábamos preguntándonos "y el calor ¿para cuándo?". Pues para ahora!! Estos calores que te aplatanan y que te dejan si fuerza pueden combatirse con ricos gazpachos (este de sandía o de fresa!), polos de fruta (de melón, impresionantes) o pasando las horas muertas en la piscina (cosa que no todos podemos hacer,..en fin...), 

A lo que íbamos...Con esta ensalada participo en la campaña #Ponunaensalada en tu verano 2015 que organiza Sugg-r and some Salt con la colaboración de Claudia & JuliaLafioreSeñoríos de RelleuUn huerto en mi balcón y Vive la Fruta {del huerto a tu casa u oficina}.




Ingredientes:

· Garbanzos cocidos
· Langostinos cocidos (unos 3 por persona)
· Dos huevos
· Cilantro 
· Limón
· Aceite de oliva virgen extra
· Vinagre de vino blanco
· Cayenas


Preparación:

Si los garbanzos son de bote (ojo, una marca de confianza y que sepamos que están buenos, por que es la base de la ensalada!), los aclaramos con abundante agua y dejamos que escurran el excedente de líquido con la ayuda de un escurridor. 

Mientras, vamos cociendo los huevos en agua. Cuando los tengamos listos, reservamos.

Para preparar la vinagreta y dejarla en la nevera mientras preparamos el resto de ingredientes: mezclaremos el aceite, el vinagre, el limón y un poco de sal. Además, añadimos el cilantro picado y las cayenas bien picadas. Batimos bien para que emulsione un poco y reservamos.


En una sartén con aceite de oliva caliente, pasaremos a sellar los langostinos aunque no demasiado, Solo queremos que queden un poco más " a la plancha". Cuando los tengamos, añadimos a esta misma sartén los garbanzos y los huevos picados finamente y un poco más de cilantro. Removemos un par de minutos para que todos los sabores queden integrados.

Cuando esté todo listo, apartamos en un bol y mezclamos con nuestra deliciosa y fresca vinagreta.

Como véis, una receta sencilla, rica y muy sana!





Hoy os traigo una receta fácil, deliciosa y genial para estos días de calor en los que los peques  ya están en casa y podemos meterlos en la cocina para que experimenten un poco. Además, gracias a los moldes de silicona de Silikomart, estamos seguros de que no se harán daño y así, podrán hacer ellos mismos sus propios helados. En este caso de algo tan tan rico y de tan de temporada como son las cerezas con un toque muy rico: chocolate blanco.

Ingredientes:



Preparación:

Como veréis es super fácil preparar estos helados de cereza y chocolate blanco. Para ello, empezaremos deshuesando las cerezas y como yo no tengo deshuesador, toca hacerlo por el método "tradicional", partiendo las cerezas por la mitad y quitándoles el hueso.

Para que quede más jugoso, yo dejé un rato las cerezas macerándose con el azúcar, mientras deshacía el chocolate blanco. Así, también aprovechamos el jugo de las cerezas y queda más rico el helado.

Cuando ya tengamos el chocolate listo, lo ponemos todo en el recipiente de la turmix y batimos hasta que quede todo perfectamente picado.

Con el líquido que nos ha quedado, rellenamos los moldes de silicona y ponemos los palitos antes de meterlos en el congelador.

Y este es el resultado. Espero que os guste y os animéis. DELICIOSOS.





Cuando desde Qué puedo comer se pusieron en contacto conmigo para hacerme llegar una de sus cajas sin lactosa y sin gluten no lo dudé ni un momento. Primero, por que mi cuñada es intolerante a la lactosa y quería saber qué cocinar para ella sin que le sentara mal y segundo, para conocer nuevos productos o bien para redescubrir marcas de toda la vida, como Palotes y que Joan ha disfrutado muchísimo.

http://www.quepuedocomer.es/nuestras-cajas/actuales/#tienda


La verdad, debo decir que la caja me sorprendió gratamente por que no tenía ni idea de la cantidad de productos sin gluten/sin lactosa que hay en el mercado. Dentro de QuéBox podrás encontrar todo tipo de productos (snacks, bebidas, galletas, lácteos, pan, dulces, bolleria, embutidos…) certificados por los fabricantes como libres de  Gluten y Lactosa.


En mi caja QuéBox Sin Gluten y Sin Lactosa (Mayo 2015) pude encontrar entre otras cosas: 

  • Petite Fraise, son unos deliciosos y esponjosos bizcochitos rellenos de mermelada de fresa, elaborados a base de arroz.  Como vienen embolsados de forma individual son geniales para llevártelos al trabajo!

  • Polos Palotes hecho con zumo de frutas, concebido para ser congelado, y presentado en un cómodo formato que te permite tomarlo en cualquier lugar y que al peque mayor de la casa le encantaron!

  • Tortilla de maíz de Nagual, elaboradas con harina de maíz, agua y sal y con las que ya tengo pensada una deliciosa receta!
  • Sémola de Arroz de Nómen. En casa, desde que tenemos al peque mayor siempre hemos tenido sémola por que va genial para introducir nuevas texturas en la dieta de los peques, pero tengo que admitir que hasta ahora no habíamos probado la de arroz. 
  • Picatostes Sin Gluten de Esgir en tres sabores diferentes
    naturales, de ajo y perejil, y de pimentón y cebolla. Todos ellos sin gluten, sin colorantes, sin conservantes, sin frutos secos de cáscara, sin colesterol y sin huevo. Contienen un alto contenido en fibra y además son una fuente de proteína vegetal gracias a la harina de garbanzo que se utiliza para su fabricación y que me han encantado por que es día si, día también el que como gazpacho y son un acompañamiento estupendo. (mi preferido? el de pimentón y cebolla!)


Ya sabéis, si sois intolerantes o alérgicos y necesitáis una buena selección de productos sin lactosa y/o sin gluten no dudéis en informaros para recibir vuestra QuéBox en casa.
La musaca (del griego μουσακάς, mousakás) es un plato tradicional de los Balcanes y el Medio Oriente hecho a base de berenjenas. La versión griega, que es la más conocida internacionalmente, consiste de capas de carne picada de cordero, berenjena en rebanadas, y tomate, cubierto de bechamel y horneado.

La palabra es de origen árabe y proviene de saqqaʿa, ‘congelar, volverse blanco’, pero llegó a los idiomas de Europa Occidental a través del griego.
Existen variaciones en la receta básica, a veces sin salsa, a veces con otros vegetales. La más común en Grecia puede incluir calabacines, patatas o champiñones además de berenjena. Incluso hay una versión para Cuaresma en el recetario de Tselementes que omite la carne y salsas, basándose sólo en vegetales, tomate y migajas de pan.
Pues si, una mousaka es la receta que Toñi del blog ¿Qué se está cocinando? y una de las 5 desafiadoras sorpresas de este mes, nos proponía para este último reto antes de las vacaciones.

Ingredientes:
  • 2 cebollas
  • 4 dientes de ajo
  • 1/2 kg de carne de ternera o cordero picada
  • 1 kg de berenjenas
  • 1/2 l de aceite de oliva virgen extra
  • 2 tomates grandes
  • 1 cucharadita de canela molida
  • Un poco de menta fresca
  • Sal y pimienta (al gusto)
  • 1 pellizco de perejil picado
  • 1 chorrito de vino blanco
  • 1 trozo de queso para adornar (mejor si es feta, pero mozzarrella os servirá para darle un toque de gratinador)
  • 1/2 litro de bechamel
  • 3 cucharadas de queso rallado


Preparación:

  1. Es conveniente cortar las berenejenas en láminas de algo más de medio cm. espolvorearlas con sal gorda y dejarlas reposar un buen rato (media hora al menos) para que suelten parte del agua que contienen y de paso eliminar el sabor un poco amargo que tienen.
  2. Ahora pondremos un chorreón de aceite de oliva virgen extra en una sartén amplia y doraremos en él el diente de ajo picadito. En cuanto lo tengamos, añadiremos la cebolla cortada en juliana muy fina (ya sabéis que no me gusta encontrarme trozos de cebolla)
  3. Cuando la tengamos casi transparente, añadiremos la carne picada (recordad que la receta tradicional es con carne de cordero, pero que con ternera también os quedará un plato de lujo). Cocinamos un par de minutos, no demasiados, para evitar que la carne nos quede reseca.
  4. En este momento, agregamos las especies y removemos un poco para que todo quede totalmente integrado. 
  5. Cuando lo tengamos, agregamos la salsa de tomate (si tenéis prisa, de bote, o si tenéis un ratillo, casera). Solo habrá que dar un par de vueltas para que toda la carne quede bien impregnada de tomate. Reservamos.
  6. Cuando tengamos el relleno listo, cocinaremos nuestras placas de berenjena. Antes, es conveniente secarlas lo máximo posible con ayuda de un papel absorbente. Cuando las tengamos secas, las doraremos en una sartén con bastante aceite (ojo, no tienen que freirse!) 
  7. Si no tenéis hecha la salsa bechamel, aquí os explico cómo hacerla. Es muy sencilla y queda buenísima. 
  8. Vamos a "montar" la bandeja de nuestra moussaka: una capa de salsa bechamel, otra de berenjenas sin solapar unas con otras, encima una de carne, de nuevo berenejenas, por segunda vez carne...la última (tercera) de berenjenas y sobre ella la segunda y última de bechamel. Espolvoreamos con queso rallado tipo mozzarella
  9. Metemos la bandeja en el horno, precalentado a 200º durante unos 30 minutos. Cuando queden unos 5 minutos para que pase este tiempo, ponemos el modo gratinador al horno hasta que quede doradita.
Cómo véis, no es un plato complicado y está delicioso! Espero que os animéis!! Con este Desafío, se despide el reto hasta septiembre que volveremos con un desafío dulce.




Buenos días! Hoy os traigo una receta de esas que están tan ricas que es difícil creer que sean tan fáciles y tan tan ricas: atún encebollado en salsa teriyaki.





Ingredientes (para 2 personas)


  • 2 lomos de atún (los corté a daditos. Es más cómodo para el tupper!)
  • 2 cebollas
  • Salsa teriyaki (en este caso, de Kikkoman)
  • sal y pimienta

Preparación:

Comenzamos macerando en salsa teriyaki el atún, para que se impregnen bien de la salsa. Y dejamos macerar durante una hora (más o menos).

Cortaremos la cebolla en juliana y la pocharemos a fuego lento hasta que esté transparente y blanda. Cuando veamos que está en su punto, añadimos un buen chorro de salsa teriyaki y dejamos que poco a poco se caramelice. 

Para cocinar el atún, solo hay que ponerlo en la plancha a fuego alto durante menos de un minuto para que quede marcado por fuera pero medio hecho (tirando a poco) por dentro. Si nos pasamos, pasará igual que una ternera muy hecha: un zapato. Cuando lo tengamos hecho, lo ponemos un minuto en la misma sartén donde teníamos terminándose nuestra cebolla para que todos los sabores de complementen. 

Para emplatar, solo tenéis que poner la cebolla con salsa teriyaki en el fondo del plato y el atún encima. Acompañad de un poco de arroz, o de una ensalada de espinacas y tendréis un plato sano, rico, rápido y buenísimo.






Espero que os guste y que os animéis a probarlo!